Actividad edificadora crecerá 4,4% en 2017

    Los pronósticos de Camacol para 2017 señalan que el sector edificador apuesta a mantener dinamismo sectorial y su aporte a la economía y al empleo. Pese a la debilidad del contexto macro y la incertidumbre económica, la ejecución de la política de vivienda del Gobierno Nacional será un factor determinante para lograr ese desempeño. 

    Bogotá, 30 de noviembre de 2016

    De acuerdo con las proyecciones realizadas por Camacol, el crecimiento de la actividad edificadora en el 2017 podría ser del 4,4%, donde la reactivación del segmento de vivienda de interés prioritario (VIP) y la segunda fase del programa de vivienda gratuita, tendrán un aporte relevante. Asimismo, la continuidad del subsidio a la tasa de interés para la vivienda social (FRECH II), el programa Mi Casa Ya y el subsidio a la tasa para la clase media determinarán los volúmenes de actividad. En el segmento no residencial, hay expectativas positivas con la construcción de establecimientos educativos derivados del Plan Nacional de Infraestructura Educativa. 

    “La proyección de crecimiento en el sector edificador describe un escenario de desempeño moderado, pero favorable ante un contexto económico que ha tenido una recuperación lenta y un panorama de corto plazo en el que persisten riesgos de desaceleración”, afirma la presidente de Camacol, Sandra Forero Ramírez.

    De acuerdo con las cifras oficiales, el sector viene de registrar tasas de crecimiento promedio de 7,5% en los últimos años, y las cifras al tercer trimestre de 2016 registran una variación acumulada de 8,1%. No obstante, los retos del 2016 en materia de tasas de interés, inflación, y otros factores como el ciclo de gobierno a nivel municipal marcaron un entorno de menor confianza  en la inversión de los hogares en vivienda y dificultades en el licenciamiento de proyectos, factores que impactarán en el valor agregado del sector para el próximo año.     

    Para 2017, la presidente ejecutiva del Gremio afirma que “pese a que no se descarta la superación gradual de algunos riesgos a lo largo del próximo año que conduzcan al país a un crecimiento económico levemente superior al de 2016, a nivel sectorial, el desempeño de la actividad edificadora tiene una fuente importante de su dinámica en la vivienda social, segmento que dependerá de forma definitiva de que se establezca un marco tributario coherente con las metas de política de vivienda y acorde con las expectativas de las empresas en su ejecución. De lo contrario el sesgo a la baja de esta proyección es inminente”

    Con el 4,4% de crecimiento previsto, se espera que el sector genere cerca de $47 billones de valor agregado durante 2017, es decir un 6% del PIB total del país. “Ese aporte es el que se debe tener en cuenta en las discusiones actuales de política económica como la reforma tributaria, bajo una situación en la que, además, preservar el empleo y dar certidumbre a los planes de inversión de las empresas deben ser una prioridad”, resaltó Forero Ramírez. 

    “A nivel local, esperamos que el segundo año de gobierno de las administraciones municipales venga de la mano de la ejecución de las inversiones en materia de infraestructura urbana y servicios públicos, principalmente de agua potable y saneamiento básico; y de la adopción de normas claras y consistentes en materia de ordenamiento que permitan hacer frente al crecimiento urbano y dar estabilidad jurídica a los proyectos”, concluyó Sandra Forero Ramírez.