Mesa Directiva de Camacol Antioquia

Descentralizando el futuro del agua: cuando una decisión habilita el territorio

Edición 109 |
  • Sistemas Hídricos Portante (SHP), Veolia, Camacol y Yellowstone Capital Partners están desarrollando el modelo DOF (Diseño, Operación y Financiación), que transforma el agua de “costo hundido” en un activo estratégico para el constructor. Contrario al esquema tradicional, en el que el constructor financia la infraestructura para luego cederla gratis a la ciudad, DOF permite recuperar la inversión. Así se habilitan proyectos en áreas de expansión donde la infraestructura municipal es limitada.

El crecimiento urbano en Colombia avanza a un ritmo acelerado, generando retos para la capacidad de la infraestructura pública. En ese desafío silencioso –poco visible para el ciudadano común, pero decisivo para el sector constructor– se quedan atrapados proyectos inmobiliarios viables, con demanda comprobada y respaldo financiero, que no logran avanzar por una razón crítica: la deficiente cobertura de redes de acueducto y alcantarillado exigidas en los procesos de licenciamiento urbanístico. 

Durante años, esta restricción se asumió como una barrera inevitable. El agua era un prerrequisito externo, sujeto a procesos de inversión pública y a cronogramas que no siempre coincidían con la dinámica del desarrollo inmobiliario. Hoy, ese paradigma empieza a cambiar.

Sistemas Hídricos Portante (SHP), Veolia, Camacol y Yellowstone Capital Partners están estructurando una alternativa disruptiva con la cual el agua dejaría de ser un obstáculo administrativo y un “costo hundido” (aquel en el que se ha incurrido y no se puede recuperar), y se transformaría en un activo productivo y estratégico para el constructor, habilitando desarrollos en áreas de expansión donde la infraestructura municipal es limitada.

El modelo identificado como DOF (Diseño, Operación y Financiación) propone un cambio profundo frente al esquema convencional, en el que el constructor financia la infraestructura para luego cederla gratuitamente a la ciudad. En su lugar, la infraestructura se diseña de forma modular, se financia con capital especializado, se opera bajo estándares técnicos y regulatorios de alto nivel y permanece como un activo productivo.

Los impactos son concretos: reducciones promedio del 31% en el CAPEX (gastos de capital), frente a soluciones centralizadas lejanas; generación de ingresos recurrentes a través del recaudo tarifario, y una operación delegada a un gestor especializado que garantiza cumplimiento normativo, eficiencia técnica y sostenibilidad ambiental.

Cuando la teoría se contrasta con el territorio

Pero más allá de los modelos financieros y los esquemas jurídicos, las decisiones estructurales se consolidan cuando se observan soluciones funcionando en condiciones reales. Con esa premisa, el promotor inmobiliario Avantare-Aguamarina y Camacol Antioquia decidieron salir del plano conceptual y conocer de primera mano experiencias concretas de sistemas descentralizados en operación.

La primera parada fue en Cali, donde visitaron proyectos de la constructora Jaramillo Mora operados por Ozono Empresas de Servicios Públicos SAS ESP. Allí, el equipo recorrió sistemas descentralizados que abastecen desarrollos en alrededor de 4.500 viviendas, donde comprobó que el modelo no solo es técnicamente viable, sino plenamente funcional y confiable en la provisión continua de agua potable.

Durante la visita fue posible conocer la operación diaria, el equipo humano requerido y los aprendizajes acumulados tras varios años de funcionamiento. Los sistemas de Ozono Empresas de Servicios Públicos SAS ESP cumplen una función habilitante clave: garantizar el acceso al servicio de agua potable en contextos donde la red pública no tiene cobertura, habilitando proyectos inmobiliarios que, de otro modo, enfrentarían limitaciones significativas.

Al mismo tiempo, el recorrido permitió identificar oportunidades de evolución del modelo. Se trata de soluciones concebidas bajo esquemas de ingeniería tradicional, sin la incorporación de estrategias como el aprovechamiento de aguas lluvias, la recarga de acuíferos, la infraestructura verde o sistemas avanzados de reúso y recirculación. Las plantas de tratamiento, diseñadas de manera centralizada, demandaron inversiones significativas desde el inicio, una decisión coherente con el contexto y las necesidades del momento en que fueron desarrolladas.

La experiencia continuó con la visita a una planta de tratamiento transitoria diseñada por la misma empresa para la zona de expansión de Cali, con capacidad para atender entre seis mil y siete mil usuarios. En un contexto en el que la empresa de servicios públicos no contaba con la disponibilidad presupuestal para ejecutar las inversiones requeridas, Jaramillo Mora, a través de Ozono Empresa de Servicios Públicos SAS ESP, asumió la prestación del servicio, no solo para su propio proyecto sino también para otros desarrolladores del sector.

Este caso confirmó para el proyecto Avantare-Aguamarina y Camacol Antioquia un punto clave: los sistemas descentralizados funcionan, son financieramente viables y pueden escalar para atender nuevos proyectos. Al mismo tiempo, dejó claro que su sostenibilidad a largo plazo se fortalece cuando la operación del servicio público recae en un vehículo especializado, con experiencia, estructura técnica y autonomía frente al desarrollador inmobiliario.

Aprender de los sistemas bien diseñados

El recorrido continuó en Palmira, en el proyecto de vivienda Ciudad Santa Bárbara operado por la Monash S.A. ESP. Allí, el contraste fue evidente. El sistema incorporaba cosecha de agua lluvia, reúso, infraestructura verde, fuentes múltiples de abastecimiento y una estructura modular que permitía crecer de forma progresiva.

Más que una planta de tratamiento se trataba de un sistema integral pensado desde el inicio para la sostenibilidad hídrica. Los visitantes pudieron entender cómo se estructuró el modelo, cómo se gobierna y cuáles son las ventajas de diseñar desde el principio con una lógica descentralizada avanzada.

En Palmira Veolia opera el sistema centralizado que atiende a más de 540.000 habitantes. Allí, la comparación entre los modelos centralizados y descentralizados tomó una dimensión real. La empresa explicó por qué, además de operar grandes sistemas urbanos, le interesa participar activamente en esquemas descentralizados junto a SHP: compromiso de largo plazo, rigurosidad técnica, cumplimiento regulatorio y una clara separación entre el rol del desarrollador inmobiliario y el operador del servicio público. Para lograr los objetivos, Veolia creó una unidad especializada con el fin de desarrollar y operar sistemas descentralizados a través de Veolia Consulting Colombia Colombia S.A.S ESP.

El recorrido por Cali y Palmira no fue un ejercicio académico. Fue un proceso de validación. Se discutieron figuras jurídicas, retos técnicos, esquemas de financiación y responsabilidades operativas. Y, sobre todo, se confirmó que el éxito de un sistema descentralizado depende de tres factores: buen diseño, operación especializada e independencia del constructor. Con esa certeza, la decisión se volvió inevitable.

Recuadro

Urabá: el punto de partida

El resultado de este proceso es concreto: Avantare-Aguamarina, a través de Camacol Antioquia, decidió iniciar en Urabá con el desarrollo de un sistema descentralizado de agua potable. Con una proyección de cerca de 4.800 unidades de vivienda, este proyecto se convierte así en un hito para la región y en un referente para el país.

Esta no es únicamente una solución técnica, sino una decisión estratégica orientada a la habilitación de licencias, la mitigación de riesgos y la generación de valor, evidenciando que el desarrollo urbano puede avanzar de manera anticipada a la infraestructura tradicional, manteniendo estándares de calidad, sostenibilidad y cumplimiento normativo.

En este contexto, la descentralización del agua se consolida como una herramienta operativa vigente para el desarrollo de nuevas áreas urbanas en Colombia. Una realidad que en Urabá ya comienza a tomar forma.