CAMACOL propone hoja de ruta nacional para avanzar en la reconstrucción del país
- El gremio ha puesto las capacidades del sector al servicio de la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo. Plantea, además, cinco acciones prioritarias para avanzar hacia una reconstrucción segura, coordinada y oportuna de las zonas afectadas.
Bogotá, 19 de agosto de 2026. Ante la emergencia ocasionada por el sismo del pasado 10 de agosto, CAMACOL ha articulado las capacidades de sus regionales, empresas afiliadas, y profesionales voluntarios para apoyar la evaluación de daños, la atención de necesidades prioritarias y las acciones de recuperación en los territorios afectados.
Maquinaria, equipos, materiales, logística y talento humano especializado hacen parte de los recursos que empresas afiliadas al gremio han dispuesto en los territorios, apoyando labores como la remoción de escombros y el acompañamiento a las comunidades frente a la condición de sus viviendas.
Para este último frente CAMACOL, en alianza con otros gremios y organizaciones del sector, puso en marcha una convocatoria con el objetivo de consolidar una comisión técnica conformada por profesionales voluntarios para apoyar actividades relacionadas con la evaluación de edificaciones, diagnóstico de daños, remoción de escombros, asistencia técnica y demás labores requeridas durante las etapas de atención y recuperación.
A la fecha cuenta con más de 4.400 inscritos, de los cuales varios grupos ya han viajado a las zonas afectadas. Estos se suman a más de 200 profesionales que desde las regionales de CAMACOL (entre las que se destacan Antioquia, Bogotá y Santander) también han sido enviados a la zona de la tragedia con el apoyo de empresas afiliadas en los diferentes del departamento del país. Gracias al apoyo de los 30 ingenieros que viajaron de Bogotá al Chocó ya se inspeccionaron 387 edificaciones de los municipios más afectados por el terremoto en este departamento.
Además, se avanza en la estructuración de un banco de materiales, que permitirá articular la oferta de productores, industriales, proveedores y constructores con las necesidades que sean priorizadas en los territorios.
“Es una labor que demuestra el compromiso desde las regiones, donde los empresarios están acompañando al Gobierno y a las autoridades locales en una labor tan difícil y dolorosa”, señaló Guillermo Herrera, presidente de CAMACOL.
Cinco acciones para una hoja de ruta nacional de reconstrucción
Frente a la magnitud de la emergencia, CAMACOL presentó al Gobierno Nacional 5 acciones prioritarias para avanzar en la consolidación de una hoja de ruta nacional para la reconstrucción habitacional, con reglas y metodologías claras, capacidad efectiva de ejecución, fuentes de financiación definidas y una adecuada articulación territorial.
Unificar la metodología y la información sobre hogares y edificaciones afectadas. Se necesita saber exactamente qué pasó, dónde pasó y qué requiere cada hogar: cuáles viviendas pueden repararse, cuáles deben reconstruirse y cuáles obligan a una reubicación. Sin una cifra oficial, única y técnicamente sólida, no se puede estructurar la reconstrucción. Esta información será fundamental para definir prioridades, recursos, metas y mecanismos de intervención.
Crear un régimen especial de reconstrucción habitacional. Hay que definir desde ahora las modalidades de atención —reparación, reconstrucción, adquisición o reubicación—, los montos de apoyo y las reglas de concurrencia entre subsidios, seguros, crédito, cajas de compensación, recursos territoriales y capacidad propia de los hogares.
Definir quién conduce y quién ejecuta la reconstrucción. La gerencia debe estar claramente articulada con la UNGRD, los ministerios y las entidades territoriales. La experiencia colombiana demuestra que la reconstrucción necesita una conducción reconocible, responsabilidades precisas y capacidad de ejecutar.
Organizar territorialmente la reconstrucción. Este no es un desastre concentrado en una sola ciudad. Por eso CAMACOL propone establecer brazos territoriales de reconstrucción, con responsabilidades, metas, cronogramas y mecanismos de seguimiento claramente definidos, que permitan responder a las particularidades y necesidades de cada zona.
Definir desde el inicio las modalidades y fuentes de financiación. Determinar las fuentes y mecanismos mediante los cuales concurrirán los recursos del Gobierno Nacional, las entidades territoriales, las aseguradoras, las cajas de compensación, el sector financiero y los hogares, entre otros actores. Esto permitirá dimensionar las necesidades de inversión y garantizar la viabilidad financiera de la reconstrucción.
Frente al tema presupuestal el presidente de CAMACOL destacó un informe de Anif sobre las medidas para financiar la reconstrucción: “Lo primero es revisar el presupuesto de inversión del 2026 y las partidas que no se han ejecutado (unos $20 billones). Además, hay que ajustar el presupuesto del 2027 y priorizar las inversiones para las entidades que atenderán la gestión de riesgo y la inversión”.
En la Mesa Técnica también se planteó ampliar el mecanismo de Obras por Impuestos, que hoy solo cubre municipios PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial), para que puedan aplicarse en los lugares afectados por la tragedia; esto le permitiría el sector privado reconstruir escuelas y hospitales con cargo a la declaración de renta de las empresas.
Una reconstrucción que trascienda la vivienda
La atención de más de 290.000 personas y 160.000 viviendas afectadas representa un desafío de gran magnitud que requiere una estrategia coordinada y con la participación de todos los actores de la sociedad colombiana, así como de la comunidad internacional.
CAMACOL advierte que los efectos de la emergencia trascienden la recuperación física de las viviendas, y pueden generar impactos sobre la pobreza, el empleo, la actividad económica y las condiciones de desarrollo de los territorios afectados. Por ello, la reconstrucción debe entenderse como un mecanismo no solo para recuperar las condiciones de habitabilidad, sino también para reactivar las economías locales y contribuir al cierre de brechas regionales.
“La reconstrucción debe comenzar con información precisa, reglas claras y una estructura de ejecución que permita convertir los recursos y las capacidades disponibles en soluciones concretas para las familias afectadas. Desde CAMACOL estamos listos para poner al servicio del país el conocimiento y la capacidad de toda la cadena de la construcción”, afirmó Guillermo Herrera.
CAMACOL continuará trabajando de manera articulada con el sector público, las autoridades territoriales, las empresas afiliadas, los profesionales y las comunidades, poniendo a disposición del país la capacidad técnica, empresarial y operativa de la cadena de la construcción para contribuir a una recuperación segura, oportuna y sostenible.
