COMUNICADO DE PRENSA
Bogotá, 26 de marzo de 2026. La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) reitera su carácter técnico, independiente y gremial. No responde a intereses políticos ni ideológicos, y su labor se centra en aportar análisis basados en evidencia para facilitar el acceso a vivienda en Colombia.
El gremio rechaza las afirmaciones sobre un supuesto “silencio cómplice” y destaca que ha sido claro y consistente en explicar, con argumentos técnicos, las causas de la coyuntura del sector.
Las dificultades en el acceso a vivienda responden a múltiples factores. Entre ellos, los cambios al programa ‘Mi Casa Ya’, que desde 2015 permitió a más de 360.000 hogares acceder a vivienda, han reducido significativamente las oportunidades para los hogares de menores ingresos.
Asimismo, el reciente incremento en las tasas de interés hipotecarias responde al marcado deterioro de las finanzas públicas del país –con un déficit cercano al 6,4% y una deuda pública equivalente al 64% del PIB–, lo que ha elevado los rendimientos de los bonos de deuda pública hasta niveles cercanos al 13,7%. Este nivel, entre los más altos de las economías emergentes, incide directamente en el costo del financiamiento, dado que estos títulos constituyen la principal referencia para la determinación de las tasas del crédito hipotecario.
Vale la pena aclarar que, el crédito hipotecario en Colombia no depende directamente del Banco de la República, sino del comportamiento de los bonos de deuda pública (TES), que reflejan el verdadero costo de financiamiento del país. Hoy Colombia enfrenta la quinta tasa más alta del mundo en bonos a 10 años, lo que evidencia un encarecimiento del riesgo país.
Por eso es fundamental respetar la independencia del Banco de la República y entender que el aumento en las tasas de crédito no es una decisión discrecional, sino la consecuencia de ese mayor costo de endeudamiento. En la práctica, esto se traduce en créditos más caros y en mayores barreras de acceso a la vivienda para los hogares.
A esto se suman decisiones de política económica que han elevado los costos de construcción entre 16% y 20%, como el incremento del salario mínimo y los aranceles a insumos como el acero, además de la incertidumbre regulatoria en la vivienda de interés social (VIS).
Camacol hace un llamado respetuoso a enfocar el debate en soluciones y no en descalificaciones. El país necesita acciones concretas que permitan restablecer las condiciones para el acceso a vivienda, reactivar la inversión y proteger el empleo que genera el sector. El gremio reitera su disposición permanente al diálogo técnico, constructivo y propositivo con el Gobierno Nacional. Colombia requiere trabajar de manera conjunta, con responsabilidad y sin polarización, para garantizar que más familias puedan acceder a una vivienda digna.
