Cumplir criterios sostenibles: clave para acceder a crédito bancario
- Ahora, los bancos incorporan análisis de contingencias climáticas, sociales y de gobernanza (ASG) para proteger la solvencia de sus carteras y dirigir la financiación hacia actividades con menos riesgos.
Natalia Álvarez Lozano - directora del Departamento de Medio Ambiente y Servicios Públicos de PGP Abogados
Los criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) son ahora un factor clave para evaluar el riesgo crediticio y determinar el acceso a financiamiento. De hecho, los bancos han empezado a incorporar análisis de contingencias climáticas, sociales y de gobernanza para proteger la solvencia de sus carteras de crédito y dirigir la financiación hacia actividades con menos inconvenientes regulatorios, operativos y reputacionales.
En el mundo la implementación de los criterios ASG pasó de las prácticas voluntarias a estándares regulatorios y financieros obligatorios que orientan la toma de decisiones de inversión, comercio y crédito. Actualmente, organismos internacionales, bancos multilaterales y mercados de capital exigen que las empresas divulguen y gestionen los riesgos sostenibles; de esta manera, se reconoce la sostenibilidad como un componente esencial de la estabilidad económica. En este contexto, los marcos normativos buscan armonizar la información financiera y promover una transición hacia economías más responsables y resilientes.
En Europa, los criterios ASG son obligatorios y condicionan el acceso a mercados y financiación. La Corporate Sustainability Reporting Directive exige a las grandes empresas y a los emisores en mercados regulados de la Unión Europea (UE) que presenten reportes de sostenibilidad de los periodos iniciados en 2024 (los primeros informes fueron publicados en 2025), con base en los Estándares Europeos de Información de Sostenibilidad (ESRS). Además, debe contener fases de implementación específicas para compañías de terceros países que mantengan presencia significativa y generen facturación relevante en la UE.
Esta norma se aplica a cerca de 50.000 empresas, y, de forma indirecta, repercute en sus cadenas de suministro. Por ejemplo, el Estándar Europeo de Reporte de Sostenibilidad (ESRS) E5 sobre economía circular exige reportar la cantidad de residuos generados en las operaciones directas y a lo largo de la cadena de valor. Esta tendencia hacia la integración de criterios ASG se perfila como un requisito global: las empresas que no se adapten verían limitada su participación como operadoras o proveedoras en mercados internacionales.
Experiencia y resultados en Colombia
Según Asobancaria, los criterios ASG han adquirido un papel central en los sectores financiero y empresarial, por la creciente atención al cambio climático, la equidad social y la rendición de cuentas corporativas. La presión de inversionistas, reguladores y consumidores ha motivado a las entidades financieras a adoptarlos para gestionar contingencias y fomentar la sostenibilidad; por lo tanto, la incorporación de riesgos climáticos en el análisis crediticio resulta esencial para evitar afectaciones en la solvencia de los deudores y la estabilidad del sistema financiero.
Asobancaria (2025). Integración de riesgos climáticos y factores ESG en el proceso de otorgamiento de créditos bancarios. Banca & Economía, 1457, 1-12. Recuperado de https://www.asobancaria.com/wp-content/uploads/2025/01/1457-BE_vf.pdf
Bancolombia es un ejemplo de esta tendencia. En 2024, a través de su línea de finanzas sostenibles e integrando criterios ASG en sus negocios bancarios, inversiones y gestión de activos, logró importantes resultados. Ese año desembolsó créditos por $9,22 billones en siete líneas sostenibles, emitió bonos sostenibles por $1,07 billones y otorgó créditos sostenibles por USD 1.000 millones. Además, administró activos por $32,3 billones y coberturas sostenibles por $736.669 millones.
En 2024, Davivienda también identificó riesgos y oportunidades ASG con impacto en sus estados financieros. Ese año impulsó nuevos productos sostenibles como créditos verdes, sociales y vinculados a indicadores de sostenibilidad alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Su cartera sostenible alcanzó $21,1 billones (para un crecimiento del 23% frente al 2023), impulsado por hipotecas verdes, energías renovables y construcción sostenible. En Colombia, realizó 254 evaluaciones de riesgo ambiental y social por $8,8 billones, y la cartera verde llegó a $6,2 billones (aumentó 42,7%). Además, a través del programa ‘Pymes Sostenibles’, reconoció a 48 empresas por su madurez en criterios ASG.
De igual manera, otras entidades financieras han fortalecido su compromiso con la sostenibilidad. Por ejemplo, BBVA ha destacado el papel de las empresas BCorp, organizaciones que cumplen con los más altos estándares verificados de desempeño ASG y que promueven un cambio cultural hacia una economía más inclusiva y sostenible. En 2024, el banco movilizó $534.937 millones en 817 operaciones con estas empresas, y $200.093 millones en 174 operaciones con empresas de Beneficio e Interés Colectivo (BIC), caracterizadas por su propósito de generar un triple impacto ambiental, social y económico.
Estas cifras evidencian que el cumplimiento y acreditación efectiva de criterios ASG, no solo da un estatus reputacional, sino que es un verdadero diferenciador competitivo para acceder al crédito especialmente en sectores intensivos en capital como la construcción y la infraestructura. El sector edificador con certificaciones sostenibles, gestión responsable de impactos y buen gobierno corporativo tendrá mayor acceso a créditos, mejores tasas y plazos, acompañamiento técnico y reconocimiento sectorial.

