Colombia consolida un nuevo estándar de construcción sostenible
- CAMACOL socializó la homologación de la certificación Edge con la Resolución 0194 de 2025. De esta manera la norma nacional se armoniza con los estándares internacionales, facilita la verificación del cumplimiento de las metas de ahorro y fortalece la confianza del mercado.
La Resolución define los parámetros y lineamientos de construcción sostenible, adopta la guía para el ahorro de agua y energía en edificaciones nuevas y sustituye la Resolución 0549 de 2015; además, establece mecanismos de seguimiento y control para verificar su cumplimiento.
Bogotá, 4 de febrero de 2026. La Cámara Colombiana de la Construcción (CAMACOL) socializó la homologación de la certificación Edge con la Resolución 0194 de 2025, que traza los lineamientos que orientarán el ahorro de agua y energía en las edificaciones del país.
Durante un encuentro que el gremio realizó con el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio y la Corporación Financiera Internacional (IFC) hubo consenso en que el sector constructor colombiano avanza de manera decidida hacia modelos más sostenibles, anticipándose incluso a la obligatoriedad normativa.
“Este momento representa la consolidación de una transformación que ya está en marcha, y que, de hecho, también está representada –entre otros logros– en más de 24 millones de metros cuadrados certificados con Edge, correspondientes a 248 mil viviendas sociales y 94 mil No VIS”, afirmó Katherine Bobadilla, directora de Productividad y Sostenibilidad de CAMACOL, quien agregó que la industria edificadora colombiana cambió, y lo más interesante es que ese cambio comenzó incluso antes de que existiera una obligación regulatoria.“¿Qué ocurre cuando cientos de proyectos adoptan eficiencia sin que sea obligatoria? Sucede algo muy importante: el mercado está enviando una señal de madurez”, anotó Bobadilla. La directiva subrayó que el país cuenta hoy con capacidades técnicas y empresariales que permiten acelerar esta transición, y, por eso, tenemos un sector con capacidades que hace unos años parecían lejanas.
“La discusión ya no es si el sector será sostenible. La discusión es qué tan rápido escalaremos esa sostenibilidad. En nuestro país la construcción ya está operando bajo un nuevo estándar, y la regulación llegó para consolidarlo. Las industrias verdaderamente competitivas no esperan a que el cambio sea obligatorio lo anticipan”, enfatizó.
Marco normativo para acelerar la sostenibilidad
La Resolución 0194 de 2025 define los parámetros y lineamientos de construcción sostenible, adopta la guía para el ahorro de agua y energía en edificaciones nuevas y sustituye la Resolución 0549 de 2015; además, establece mecanismos de seguimiento y control para verificar su cumplimiento.
Entre otros aspectos, la norma introduce la obligatoriedad para proyectos de vivienda de interés social y prioritaria; la actualización de líneas base y metas de ahorro; los mecanismos para el reporte de información; y las herramientas de verificación durante las fases de diseño y construcción.
Además, contempla metas de ahorro que oscilan entre el 15 % y el 25 % en agua para edificaciones residenciales y hasta el 30 % en usos no residenciales, junto con reducciones en consumo energético.
Luis Hair Dueñas, subdirector de Políticas de Desarrollo Urbano y Territorial del Ministerio de Vivienda, destacó que la resolución responde a los compromisos climáticos del país y fortalece la ruta hacia edificaciones más eficientes.
“Esta resolución establece un marco técnico claro para promover el uso eficiente del agua y la energía en las edificaciones nuevas, alineando al sector con las metas nacionales de reducción de emisiones y desarrollo sostenible”, dijo el funcionario, quien resaltó que también permite considerar sellos o certificaciones verdes como mecanismo de verificación, previo proceso de homologación, lo que facilita la implementación en el territorio nacional.
A la pregunta recurrente de si la entidad territorial puede pedir información adicional, distinta al certificado final y su trazabilidad, para autorizar la entrega de un proyecto que cumple las metas de ahorro de agua y energía con Edge, Dueñas fue claro: “No. Los municipios no pueden exigir; esos dos requisitos son suficientes”.
EDGE y la articulación internacional
Cecilia Lozada, líder de Edge para Colombia de la Corporación Financiera Internacional (IFC), destacó el papel de las certificaciones como herramientas para validar el desempeño ambiental de los proyectos y reconoció “el orgullo que representa para IFC que el país sea el número uno en el mundo con más metros cuadrados certificados con Edge”.
Además, resaltó la noticia de la homologación lograda en noviembre pasado, y la importancia de que armonice los estándares internacionales con la normativa nacional, facilitando la verificación del cumplimiento de las metas de ahorro y fortaleciendo la confianza del mercado”.
Se reiteró que, de acuerdo con los resultados de la validación técnica, el sistema analizado cumple con los requisitos de trazabilidad y verificación, iguala o supera las metas establecidas y permite una confirmación directa ante las entidades territoriales.
El encuentro concluyó con un mensaje central: la sostenibilidad se ha convertido en un componente estructural de la competitividad del sector constructor. Además, la articulación entre política pública, capacidades técnicas y adopción empresarial permitirá acelerar la transición hacia edificaciones más eficientes, resilientes y alineadas con los compromisos climáticos del país.
